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En un día caluroso, las temperaturas en un ático pueden alcanzar 150o
Fahrenheit o más. Así como un radiador transfiere el calor en el tiempo
de invierno para calentar una habitación, un ático caliente transferirá
el calor no deseado a los espacios de vivienda abajo, lo cual lo
incomodará a usted, elevará sus cuentas eléctricas y desgastará su
aire acondicionado.
La mayoría de los hogares tienen "ventilación pasiva" en
el ático -- aberturas que permiten que parte del aire caliente se
escape. Estas pueden ser aperturas bajo el alero, en un aguilón del
techo o por la arista.
Los ventiladores del ático forzan el aire caliente hacia afuera del
ático y lo reemplazan con aire más fresco que entra por estas
aberturas. Los ventiladores eléctricos -- uno o más, dependiendo del
tamaño del ático -- pueden ser puestos en los puntos más altos
del techo, donde el aire caliente sube. Estos requieren un circuito eléctrico
y se puede controlar de tres maneras: por un interruptor, lo cual
significa que el ventilador corre sólo cuando usted lo enciende; un
reloj, para que asíi opere en tiempos designados cada día; o por un
termostato. que opera el ventilador cuando el calor sube y se necesita.
Los artefactos más sencillos son turbinas manejadas por viento (artefactos
pequeños que giran), que pueden también jalar el aire caliente del ático
y mandarlo hacia afuera.
Aislar el ático es también importante -- la mayoría de los climas
en California requieren un aislamiento mínimo de R-38 en el ático.
("R" significa valor-R.) Los hogares más viejos a menudo
contienen mucho menos que esta cantidad. El aislamiento viejo puede
haberse comprimido también con los años, haciéndose menos eficiente.
Este se debe quitar y debe ser reemplazado.
(- extraído de California Life, The Sacramento Bee, 8/10/96)
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